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Cuuidar tu sonrisa en verano

Cuatro claves para cuidar tu sonrisa en verano

El verano viene acompañado de cambios en nuestra rutina y hábitos diarios, cambios asociados a las vacaciones muy festejados por lo general. Lo malo viene cuando estas alteraciones pueden afectar a nuestra salud dental. No es raro ver, de hecho, casos y casos en los que se descuida la higiene dental durante las vacaciones. Detalles como el tipo de alimentos y bebidas que ingerimos, las comidas y cenas fuera de casa, o el calor propio de estos meses, pueden perjudicar seriamente la salud de nuestra boca.

¿Sabías que el propio aumento de temperatura favorece las condiciones para que las bacterias que se encuentran en la boca proliferen? Esto puede ser causante de caries, boqueras, gingivitis, halitosis y otras enfermedades bucodentales. Desde Dental Bernabeu queremos darte algunas pautas para seguir cuidando tu sonrisa, también en verano.

1. La importancia del cepillado

Dentro de la rutina de higiene, el cepillado es fundamental, por lo que es recomendable mantener, o incluso intensificar su frecuencia en la época estival. Sin embargo, lo habitual es que la frecuencia y calidad del cepillado disminuyan en estos meses debido al tiempo que pasamos fuera de casa.

Si no tenemos la posibilidad de cepillarnos los dientes después de cada comida, es de obligada necesidad realizar una exhaustiva limpieza dental justo antes irnos a la cama, así como tras el desayuno. Durante el resto del día, beber agua, comer una manzana o mascar chicle sin azúcar pueden servir como alternativa para ayudar a proteger nuestra boca.

2. Cuidado con el consumo de azúcares

Tanto de forma añadida, como en alimentos que son fuente natural (frutas, cereales,…), en verano el consumo de azúcares aumenta, lo cual puede afectar a la proliferación de caries. Los refrescos azucarados, los zumos, los helados… son, por su poder refrescante, algunos de los productos estrella de la temporada veraniega. Pero ojo, hay que saber que las bebidas carbonizadas o los zumos ácidos pueden provocar la descalcificación del esmalte dental de forma prematura.

Lo ideal es conocer qué alimentos son más recomendables para la salud de tus dientes. Por ejemplo, las frutas y verduras frescas, como manzanas, zanahorias y apio, ayudan a eliminar la placa de los dientes y a refrescar el aliento.

3. Evita el alcohol y el tabaco

Las salidas nocturnas y eventos sociales veraniegos provocan que se tienda a ingerir más bebidas alcohólicas y aumente el consumo de tabaco. Como consecuencia, son más habituales problemas bucodentales como la halitosis o manchas en las piezas dentales.

También debemos tener cuidado con algunas bebidas típicas del verano que tiñen nuestra dentadura. El consumo excesivo de sangría o tinto de verano, por ejemplo, favorece la aparición de manchas antiestéticas en nuestro esmalte dental, dado su elevado nivel de taninos, un producto químico presente en algunas frutos.

Para contrarrestar su efecto, la higiene bucal es fundamental, así como beber mucha agua. No sólo nos mantendrá hidratados, también ayudará a mantener nuestra boca limpia y fresca.

4. Bebidas frías – dientes sensibles

Otro problema que se acentúa en verano es la hipersensibilidad de los dientes. Con la llegada del verano aumenta considerablemente el consumo de alimentos y bebidas frías, y con él la sensibilidad de nuestros dientes. Esto se debe a que, especialmente en verano, incluímos en nuestra alimentación productos con un PH ácido, lo cual provoca un desgaste de los cuellos de los dientes que favorece la sensibilidad. Un consejo: reduce el consumo de alimentos ácidos como refrescos de cola, zumos, vino blanco, bebidas energéticas… y mejorarás «sensiblemente».

Y como recomendación final, una vez finalizado el verano te vendrá muy bien acudir a nuestra clínica para una revisión general. De este modo, podremos atajar posibles problemas y dolores dentales antes de que se compliquen. Recuerda: prevenir es curar.