Las alergias de primavera y tu salud dental, ¿qué relación existe?

Aunque no lo parezca con el tiempo tan desapacible que estamos teniendo últimamente, la primavera ya está a la vuelta de la esquina. Una época muy esperada, y más este año, por el buen clima que la caracteriza y las consiguientes ganas de disfrutar al aire libre. Pero la primavera no sólo conlleva alegrías; también las temidas alergias, los ingratos pasajeros de esta estación para un 30% de los españoles. Estas patologías inciden principalmente en las vías respiratorias, los ojos y la piel, pero, a  continuación, vamos a analizar de qué modo pueden afectar las alergias primaverales a la salud dental.

La sequedad bucal es mala compañera

Ya vimos en este otro post la importancia de mantener hidratada nuestra boca para evitar la proliferación de bacterias. Como ya sabemos, de esta acumulación de bacterias pueden derivarse dos efectos principales: en primer lugar, mayor riesgo de aparición de caries; por otro lado, la incómoda halitosis.

¿Qué ocurre en primavera que fomenta la sequedad de la boca? Si padecemos rinitis por algún tipo de alergia (lo cual es muy común), la nariz se tapona, y tendemos a respirar por la boca. Como consecuencia, la boca suele estar más seca.

Otro motivo por el que los alérgicos suelen tener menos hidratada la boca, es un efecto secundario de los medicamentos que toman. Los conocidos antihistamínicos que aplacan los síntomas de la alergia  provocan, sin embargo, cierta sequedad bucal.

Molestias nasales que provocan dolor de muelas

Cuando padecemos rinitis alérgica no paramos de estornudar y generar moco. Pues bien, éste puede acumularse en los senos paranasales o senos maxilares, unos espacios interiores de la cara que se extienden desde los lados de la nariz hacia la zona contigua a los dientes. Cuando la acumulación es considerable, las molestias afectan incluso a la dentadura, ya que ejerce presión sobre los molares superiores.

Mala higiene bucal por síntomas de la alergia

Esta relación no es exactamente fisiológica, sino una concatenación de circunstancias que conducen a malos hábitos de higiene bucal. Los síntomas de las alergias primaverales son muy molestos, no cabe duda. Pero en ningún caso, debemos permitir que afecten a los cuidados dentales y nuestros cepillados después de cada comida. Lamentablemente, es frecuente encontrar cómo el dolor de garganta provoca que algunas personas alérgicas dejen un poco de lado la higiene dental, ya que el cepillado con su correspondiente dentífrico les provocan molestias.

En definitiva, es conveniente estar atentos a los síntomas y efectos colaterales de las alergias primaverales sobre nuestra salud, también sobre la salud dental.